¿Siempre hay que utilizar antibióticos para tratar las infecciones de oídos?

La conveniencia de administrar siempre antibióticos cuando un niño tiene una infección aguda del oído medio es desde hace tiempo un tema controvertido. La otitis media es una de las enfermedades más habituales en las consultas de pediatría y ante este tipo de casos hay médicos más favorables al uso de antibióticos que otros.

Por un lado, se espera que los antibióticos disminuyan la duración de la enfermedad y al mismo tiempo alivien los síntomas. Sin embargo, son fármacos que producen efectos secundarios y su uso indiscriminado es una de las causas de que las bacterias desarrollen resistencias a estos fármacos, con lo cual pierden eficacia.

Se han realizado estudios para intentar arrojar más luz a este debate. Uno de ellos, publicado en una de las revistas médicas más prestigiosas, el 'British Medical Journal', concluyó que no es una mala idea esperar al menos tres días antes de recetar un antibiótico, ya que ello reduce la necesidad de utilizar estos medicamentos y se disminuyen los efectos secundarios que producen, como la diarrea, así como el riesgo de resistencias. Dar el antibiótico el primer día redujo la duración de la infección tan solo en 24 horas. Además, administrar un analgésico como el paracetamol o el ibuprofeno, fue suficiente para controlar el dolor y la fiebre.

CONSEJOS:
* Hay que confiar en la decisión del pediatra, pues los antibióticos no son necesarios en todos los casos y en ocasiones pueden causar más perjuicio que beneficio.
* Aunque hace unos años los antibióticos se utilizaban en la práctica totalidad de casos, en la actualidad muchos médicos prefieren esperar 48 ó 72 horas y reservarlos solamente para los casos en que la fiebre es muy elevada o el niño presenta un mal estado general, cuando el oído muestra supuración y cuando existe riesgo de que la inflamación perfore el tímpano.