¿En qué casos se recomienda actualmente extirpar las amígdalas?

La amigdalectomía es la operación consistente en extirpar las amígdalas, habitualmente realizada por el otorrinolaringólogo. Se lleva a cabo tanto a niños como a adultos y los principales motivos que conducen a esta intervención son las amigdalitis recurrentes, pero también se realiza en pacientes con ronquidos o apnea del sueño, así como en casos de mal aliento (halitosis) que no responde a otros tratamientos.

La decisión de someterse a la operación debe ser compartida por el especialista y el paciente (o los padres en casos pediátricos). Cuando la causa son las infecciones recurrentes, se aconseja la extirpación cuando se producen cinco o más amigdalitis al año. También es una opción cuando los fármacos que se administran para tratarlas no son efectivos.
Las infecciones recurrentes son la principal causa de amigdalectomía en adultos. Por el contrario, actualmente en los niños el motivo principal es el riesgo de que el tamaño excesivo de las amígdalas cause problemas de respiración y provoque apnea del sueño.

CONSEJOS
* Según los expertos, es falsa la creencia popular de que haber extirpado las amígdalas aumente la propensión a contraer otras infecciones respiratorias, como la faringitas. Los estudios realizados sobre este tema dejan muy claro que las probabilidades de contraer infecciones respiratorias son las mismas para las personas que tienen amígdalas como para las que han sido operadas.
* Otro mito extendido es la idea de que las amígdalas constituyen una primera barrera de defensa frente a las enfermedades respiratorias. Lo cierto es que son importantes para el desarrollo de las defensas del niño, pero la mayoría de especialistas coincide en que a partir de los 6 o 7 años de edad dejan de cumplir esa función, que asume el tejido linfático existente en la mucosa de la faringe.