¿Cómo se trata la anosmia?

Debido a las múltiples causas de la pérdida del sentido del olfato, el tratamiento dependerá del conocimiento preciso de la causa subyacente y de su resolución.

Las infecciones y la inflamación puedan provocar anosmia. La sinusitis, la rinitis, el resfriado o la gripe pueden ocasionar pérdida olfativa, generalmente transitoria. En algunos de estos casos, si se trata de infecciones leves, el problema se resuelve por sí solo. No obstante, pueden utilizarse antiinflamatorios, antibióticos o irrigación nasal para tratar casos algo más difíciles.

Si el problema está ocasionado por alteraciones estructurales de las fosas nasales, como presencia de pólipos o desviación del tabique, el paciente puede optar por la cirugía.

La anosmia causada por daño cerebral difícilmente puede ser curada. Si un paciente tiene una enfermedad neurológica, el tratamiento o el manejo de esta enfermedad pueden ayudar con el sentido del olfato. En otros casos, la pérdida puede ser permanente como resultado de daño en las neuronas en el cerebro.

CONSEJOS:
* Si una lesión, enfermedad o cirugía han causado daño a los nervios que controlan el sentido del olfato, es posible que el paciente no puede volver a oler de nuevo. Sin embargo, se dan casos en que el sentido del olfato se recupera por sí mismo, aunque las sensaciones pueden ser diferentes de lo que eran antes.
* Para los pacientes con causas neurológicas o fisiológicas de anosmia, es aconsejable consultar a un especialista para obtener información acerca de los tratamientos.