¿Cómo se diagnostica la anosmia?

La anosmia es la pérdida del sentido del olfato debido a una alteración o interrupción del recorrido olfativo desde la glándula pituitaria de la nariz hasta el cerebro.

Para diagnosticar la anosmia y conocer su posible causa, el especialista comenzará con un buen interrogatorio con el fin de valorar los síntomas que acompañan a la pérdida olfativa. Se investigará si se trata de una pérdida total o solamente parcial de este sentido y se valorarán los antecedentes traumáticos y episodios anteriores.

Será necesario llevar a cabo una exploración del interior de las fosas nasales con un rinoscopio. De este modo se comprobará si existe inflamación en la mucosa nasal, exceso de mucosidad o si hay algún cuerpo extraño que provoque una obstrucción.

Si existe sospecha diagnóstica se realizarán otras pruebas. Es probable que el médico pida un análisis de sangre –para valorar la deficiencia de algunas vitaminas-, radiografías de los senos paranasales, un TAC o una resonancia magnética. También se realizan pruebas para medir la concentración más baja de una sustancia que el paciente pueda reconocer.

CONSEJOS:
* Con las pruebas diagnósticas será posible en determinados casos conocer la causa exacta del problema y tratarlo, por ejemplo cuando la anosmia esté provocada por una desviación del tabique nasal o por pólipos.
* Es necesario advertir que algunos casos son congénitos, aunque solo representan una minoría. Las anosmias más frecuentes son adquiridas y ocasionadas por múltiples causas. En algunos casos se podrán resolver, pero otros son irreversibles.