¿Cuáles pueden ser las causas de una faringitis?

La faringitis es una inflamación de la faringe, órgano tubular utilizado por el aparato digestivo y el respiratorio como vía de paso de alimentos, líquidos y aire.

Puede tener distintas causas. Por un lado, su origen puede ser inflamatorio, de origen químico, alérgico o mecánico. En estos casos, la enfermedad se produce a causa de la sequedad del ambiente, la calefacción, el aire acondicionado, el humo o por respirar a través de la boca. Este tipo de faringitis produce con frecuencia tos que, a su vez, se convierte en un factor irritante.

Otras faringitis son de causa infecciosa. Al ser un medio rico en microorganismos, nuestro sistema inmunitario se encarga de que los gérmenes que la habitan se encuentren en niveles no infecciosos, pero el problema surge cuando las defensas de nuestro organismo disminuyen, lo cual favorece la proliferación de alguno de estos microorganismos, que se comportan entonces como patógenos oportunistas.

Dentro de las faringitis infecciosas se distinguen dos tipos: las producidas por virus -como el de la gripe o el del resfriado común, que son las más frecuentes- y por bacterias -típicamente estreptococos y corinebacterias-.
Además de las mencionadas, hay faringitis de causa desconocida. Se trata de procesos no infecciosos en los que no se conoce la causa y que pueden tener un origen neurológico, tumoral o autoinmune.

CONSEJOS:
* Los síntomas de las faringitis son distintos según cuál sea la causa, la evolución y la gravedad de la enfermedad. El médico es quien debe determinar el tratamiento más adecuado en cada caso.
* Cuando la faringe está inflamada es recomendable incrementar el consumo de líquidos, evitando los zumos de cítricos que puedan irritarla. También se aconseja comer alimentos blandos, evitar las comidas picantes y muy calientes, así como el alcohol y el tabaco.
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