¿Después de extirpar las amígdalas hay más riesgo de infecciones?

A lo largo del tiempo se han extendido varios mitos relacionados con la extirpación de las amígdalas. Uno de ellos es la creencia de que haber extirpado las amígdalas aumenta la propensión a contraer otras infecciones respiratorias, como la faringitis. Sin embargo, los expertos señalan que dicha creencia es falsa, y que los estudios realizados sobre el tema dejan muy claro que las probabilidades de contraer infecciones respiratorias son las mismas para las personas que tienen amígdalas que para aquellas que han sido operadas.

Pensar que las defensas de un niño disminuyen al ser operado es otro mito extendido, puesto que aunque las amígdalas son importantes para el desarrollo del sistema inmunitario, dejan de cumplir esta función a los 6 ó 7 años de edad. No hay estudios que demuestren esa posible pérdida de defensas con la amigdalectomía.

CONSEJOS:
* No hay una edad mínima para que un niño sea intervenido, pero lo habitual es que la amigdalectomía se realice a partir de los 2 años de edad.
* A pesar de que posiblemente haya oído alguna vez decir a alguien que las amígdalas vuelven a crecer, es algo absolutamente falso. En todo caso, lo que vuelve a crecer es la adenoides después de haber sido extirpada parcialmente en niños pequeños, y solo en casos excepcionales.