¿Cómo se puede eliminar un tapón de cera del oído?

Cuando se ha formado un tapón de cera en el oído, lo primero que debe hacerse es consultar con un profesional sanitario –otorrino, médico de atención primaria, farmacéutico–, quien comprobará la existencia del tapón usando un otoscopio y recomendará el tratamiento más adecuado. No es recomendable intentar extraer el tapón por su cuenta y deben evitarse remedios caseros o productos no indicados que podrían causar más perjuicio que beneficio.

Existen medicamentos indicados específicamente para disolver los tapones de cerumen, formulados con esencia de trementina, clorobutanol, benzocaína, fenol y aceite de ricino. Estos productos ablandan y disuelven la cera, además de actuar como desinfectantes y aliviar el posible dolor o picor. Se utilizan aplicando 2 o 3 gotas en el oído un par de veces al día durante 5 a 7 días.
Al cabo de ese tiempo, el médico o la enfermera procederán a realizar la extracción del tapón mediante lavado del oído, que consiste en irrigarlo con agua tibia utilizando una jeringa, inyectando el agua con una ligera presión para evitar lesionar el tímpano. Tras cada irrigación se observa el oído con el otoscopio para comprobar que se ha extraído el tapón. En la mayoría de casos se consigue. Si no es así, se repite el procedimiento un par de veces más.
Y si no se logra extraerlo, el paciente deberá utilizar de nuevo un producto disolvente de cerumen durante unos días y volver a la consulta del médico o la enfermera para realizar otro intento de extracción.

Consejos
  • Es fundamental contactar con el médico en aquellos casos en los que el tapón de cerumen se acompaña de dolor de oído, secreción del oído, fiebre o pérdida de audición después de limpiar la cera.
  • Antes de prescribir un tratamiento, el médico debe valorar si existen contraindicaciones para la extracción del tapón, por ejemplo, infección de oídos, sospecha de que el tímpano esté perforado o lesiones recientes del tímpano o del conducto auditivo.