¿Cuáles son las causas de la afonía y cómo prevenirlas?

La afonía o pérdida de la voz tiene múltiples causas. Algunos casos están provocados por enfermedades del aparato respiratorio, como la laringitis, faringitis, amigdalitis, nódulos, alergias, etc.

Otros casos son producidos por un mal uso de la voz, generalmente por forzarla demasiado. Es algo que acusan principalmente las personas que utilizan la voz como vehículo esencial de su trabajo, como es el caso de maestros, comerciales, telefonistas o cantantes.
Los productos que irritan la garganta, como tabaco, alcohol o especias picantes, también puede causar afonía, lo mismo que respirar en un ambiente muy cargado de humo o exponer nuestra garganta al frío, ya sea el del ambiente o por consumo de bebidas o alimentos helados.
Existe incluso lo que los especialistas conocen como afonía psicogénica, que se manifiesta en enfermos psicológicos.
Para prevenir la afonía se aconseja beber pequeños sorbos de agua a temperatura ambiente de manera continuada, con el fin de hidratar la garganta. Además, existen en la farmacia productos específicamente indicados para prevenir y tratar la afonía, medicamentos avalados por el Ministerio de Sanidad que se presentan en forma de comprimidos para chupar (entre sus componentes se encuentran neomicina, polimisina, bacitracina, benzocaína) o bien en spray (benzalconio cloruro, dexametasona).

Consejos

  • La cultura popular habla de múltiples y variopintos remedios caseros para la afonía. Algunos pueden funcionar, mientras que otros no harán más que complicar la situación. Lo mejor es consultar a su médico o farmacéutico y que estos profesionales sanitarios sean quienes aconsejen el tratamiento más idóneo para cada persona.
  • El tratamiento con antibióticos solamente lo puede prescribir el médico, puesto que solamente es eficaz si la afonía tiene como causa una infección bacteriana.