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¿Qué complicaciones puede tener una rinoplastia?

La rinoplastia es una intervención quirúrgica que se lleva a cabo principalmente para corregir problemas estéticos de la nariz. En aquellos casos en los que se pretende corregir un problema de obstrucción, debida a una excesiva tensión o a una desviación del tabique nasal, la intervención se denomina septoplastia. Algunas operaciones tratan de solucionar problemas estéticos y el de salud a la vez. Entonces la intervención se denomina septorrinoplastia.

Los avances en el procedimiento han hecho que actualmente sea muy seguro, con pocos riesgos y complicaciones, la mayoría leves. Sin embargo, no está exenta de ellos. La reacción anómala a la anestesia durante la operación es infrecuente y se estima que ocurre en uno de cada 6.000 a 12.000 pacientes.
Pueden darse casos de hemorragias, hematomas e infecciones, pero son escasos y reversibles. A veces aparecen pequeñas venitas tras la operación que, por lo general, desaparecen al cabo de un tiempo. Si aparecen puntos rojos –capilares rotos–, pueden llegar a ser permanentes, pero lo más probable es que con el paso del tiempo cada vez sean más difíciles de apreciar.
Sin ser una complicación en sí, es necesario saber que en una de cada diez rinoplastias, aproximadamente, es necesario algún pequeño retoque posterior, debido a que después de desinflamarse la nariz tras la primera intervención se aprecian asimetrías u otras irregularidades que deben corregirse.

Consejos

  • El mejor consejo es ponerse en manos de un cirujano plástico y un equipo cualificados y seguir cuidadosamente sus recomendaciones antes y después de la intervención.
  • Durante el postoperatorio, se recomienda mantener cierto reposo, pasar tiempo en posición semisentada, ingerir líquidos abundantemente y tomar los analgésicos y medicamentos prescritos por el médico.
  • Recuerde que fumar aumenta el riesgo de complicaciones y retrasa la cicatrización.
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