¿Cómo tratar las llagas o aftas?

Las aftas son llagas o úlceras que se forman en la boca, de color blanquecino o amarillento y rodeadas de un área roja. Pueden aparecer en la lengua, la cara interna de las mejillas, los labios, el paladar o la base de las encías.

Algunas están causadas por infecciones víricas, aunque a veces pueden originarse por problemas del sistema inmunitario o incluso por una lesión a raíz de un arreglo dental o de un mordisco en la lengua o en la cara interna de la mejilla.

Si no se trata de llagas grandes que causen problemas relevantes (fiebre, malestar general), no suelen requerir tratamiento, ya que tienden a desaparecer por sí solas al cabo de un tiempo. Sin embargo, en la farmacia se pueden encontrarse productos que alivian notablemente los síntomas. Un remedio de toda la vida es el clorato de potasa, que tiene propiedades antisépticas. También se puede recurrir a productos naturales, o a medicamentos indicados específicamente para el tratamiento de las úlceras bucales y las aftas.

A la hora de escoger el producto adecuado, el farmacéutico puede aconsejarnos productos con componentes cicatrizantes (miel, extracto fluido de rosa), antisépticos (extracto fluido de rosa, resorcina, biborato), antiinflamatorios (miel), fungicidas (resorcina) y antibacterianos (miel, extracto fluido de rosa).

Del mismo modo, el ácido hialurónico puede ser un buen aliado para el alivio y tratamiento de las aftas.

Consejos

  • Para prevenir las infecciones derivadas de las aftas o úlceras, hay que cepillarse los dientes y usar seda dental de manera regular.
  • Se recomienda consultar al médico si, tras haber utilizado el tratamiento aconsejado por el farmacéutico, las aftas persisten o empeoran o si reaparecen 2-3 veces al año.