¿Cómo detectamos un tapón de cera y cómo se disuelve?

En el conducto auditivo externo se produce un tipo de aceite ceroso que se conoce como cerumen. Lo normal es que se abra paso hacia el exterior y se elimine con el lavado. Su función es protectora, ya que impide que las bacterias y el polvo penetren en el oído, al tiempo que protege el conducto auditivo. Sin embargo, algunas personas producen más cerumen del que pueden eliminar; en estos casos, la cera puede endurecerse y acabar formando un tapón.

Entre los síntomas que provoca un tapón de cera figuran el dolor de oído, la pérdida parcial de la audición, la sensación de que el oído está lleno o taponado y los ruidos internos en el oído (tinnitus y acúfenos).

Cuando se forma un tapón de cera lo aconsejable es acudir a un profesional sanitario (médico/otorrino o farmacéutico), que comprobará con el otoscopio la existencia del tapón y aconsejará el tratamiento idóneo, primero para ablandar el tapón y después para extraerlo.

En la farmacia se pueden encontrar medicamentos indicados única y exclusivamente para la disolución de tapones de cera, formulados con esencia de trementina, clorbutol, benzocaína, fenol y aceite de ricino, que ablandan el tapón para su disolución y posterior extracción.

Consejos
• El agua marina, que se utiliza en la higiene y limpieza del oído, no disuelve un tapón de cerumen. Por ello no debe confundirse su uso: una correcta higiene del oído puede prevenir la acumulación de cera, pero en presencia de los síntomas antes mencionados debemos recurrir a disolventes del cerumen, que actúan como reblandecientes y disolventes del cerumen auricular.
• Han de evitarse los remedios caseros o productos no indicados, que podrían causar más perjuicio que beneficio.